Cuando recibí la aprobación oficial de mi ciudadanía australiana en diciembre de 2024, sentí una emoción enorme… pero también supe que aún no era el final. Porque si hay un momento que realmente simboliza este sueño migrante, es la ceremonia de ciudadanía. Ese instante en el que, tras años de esfuerzo, finalmente te conviertes oficialmente en ciudadano australiano.