Cuando la mayoría de las personas piensa en emigrar a Australia, las primeras ciudades que vienen a la mente son casi siempre Sydney y Melbourne. Estas dos urbes son sinónimo de modernidad, vida cosmopolita y grandes oportunidades laborales. Sin embargo, hay una gran ventaja en considerar vivir fuera de estas grandes ciudades: menos competencia, costos de vida más bajos y un estilo de vida más relajado.